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Ambrosia – artemisiifolia

El cambio climático está alargado el período de floración, empeorando las afecciones alérgicas

Las temperaturas más elevadas han alargado el período de floración, empeorando las afecciones alérgicas de millones de personas.
Plantas alergénicas, como el abedul, el aliso, el avellano y el castaño de la India florecen a comienzos de la primavera (boreal) y hasta mediados de mayo. Al sumarse la ambrosía  (Ambrosia artemisiifolia), una hierba que desencadena la llamada “fiebre del heno”, su floración comienza a principios de marzo y puede extenderse hasta octubre, prolongando por lo menos dos meses la temporada europea ‘normal’ de alergias.

La planta, alcanza un metro de altura, es nativa de América del Norte, pero fue llevada a Europa hace varias décadas, según biólogos y autoridades sanitarias de Alemania. A raíz de las temperaturas más altas de los últimos tiempos, se propagó por este país, Francia, Hungría e Italia, entre otros. Varias de las especies de Ambrosia producen grandes cantidades de polen, que por su difusión anemocórica es uno de los principales causantes de fiebre del heno, que se caracteriza por estornudos, nariz húmeda, comezón en los ojos e incluso fuertes ataques de asma y conjuntivitis. También se han reportado casos de infecciones cutáneas por contacto con la ambrosía.

La proliferación de la ambrosía es preocupante “porque un solo árbol puede producir hasta 1.000 millones (de partículas) de polen que, con ayuda del viento, pueden propagarse cientos de kilómetros”, agregó. Tenemos que frenar esto, porque la planta produce uno de los pólenes más alergénicos que se conozcan”, indicó el biólogo Stefan Nawrath, experto en ambrosía del Instituto para la Ecología, la Evolución y la Diversidad en la Universidad de Frankfurt, unos 450 kilómetros al sur de Berlín.

“Diez granos de polen de ambrosía por metro cúbico de aire son suficientes para causar dolores de cabeza, rinitis e incluso asma”, dijo Nawrath a IPS. El estatal Instituto Julius Kühn para la investigación en botánica señaló que la ambrosía es “la planta más alergénica de América del Norte”.

En algunas regiones de Francia e Italia, por lo menos 12 por ciento de la población es alérgica al polen de ambrosía.

Alergia al polen ¿Qué es la polinosis?

¿Qué es la polinosis?

A mediados del siglo XIX se describió la polinosis como una enfermedad motivada por el polen de las gramíneas. Varios lustros antes describieron, por primera vez, un caso que se diferenciaba del resfriado común y que al manifestarse únicamente en un corto periodo de tiempo (la recolección del heno) pasó a denominarse fiebre del heno. Actualmente es un término genérico para describir la reacción estacional primaria a pólenes y esporas. En ocasiones se denomina también rinitis alérgica.
La característica principal que se manifiesta en el proceso reactivo de la polinosis es una reacción inflamatoria de la mucosa nasal, conjuntiva o bronquial (independientemente o asociadas) que causa comezón, estornudos, secreción y obstrucción de la nariz, irritación de la conjuntiva ocular o, cuando afecta a los bronquios, asma.

Se trata de una reacción exagerada por parte de nuestro sistema inmunitario ante una sustancia (alérgeno) que considera un elemento dañino. Los síntomas que ocasiona pueden afectar la calidad de vida normal de la persona de forma muy importante, llegando a motivar gran número de bajas laborales. En los niños con síntomas no controlados, puede ocasionar alteraciones del sueño y problemas de aprendizaje.

alergias estacionales

La diversidad de alérgenos existentes motiva que sea de duración variada (estacional o perenne) dependiendo del grado de sensibilización y del tratamiento realizado. Los pólenes de algunas plantas, flores, árboles y arbustos difieren en su proceso de expansión por lo que durante varios meses existe el riesgo de padecer alergias estacionales.

Los problemas de polinosis se han duplicado en los últimos veinte años en la mayoría de los países europeos. Los microscópicos pólenes son responsables del 40 % de las rinoconjuntivitis y el 27 % de los casos de asma. Además se ha comprobado que afecta al doble de habitantes en la ciudad que a los de localidades rurales.

El mayor índice de alergias en las ciudades viene a confirmar que la polución atmosférica asociada a los alérgenos les confiere un mayor grado de potencialidad incrementando año tras año el número de personas sensibilizadas.

Polinosis – ¿Qué es el polen?

¿Qué es el polen?

Los vegetales forman pólenes y esporas, de tamaño microscópico, que una vez liberados a la atmósfera entran en contacto con el ser humano (por distintas vías) y pueden llegar a interferir en la salud de las personas.

Los granos de polen son las células sexuales masculinas de las plantas con flores. Se forman en el interior de los estambres y una vez maduros son liberados. También muchos árboles, y hierbas de poca altura como las de las praderas o el césped de los parques, tienen tipos de polen pequeño, liviano y seco aptos para diseminarse con las corrientes de aire. Éstos son los que con mayor frecuencia desencadenan síntomas de alergia.

Cada especie de planta tiene un período de polinización que no varía considerablemente de un año a otro. Sin embargo, las condiciones meteorológicas pueden afectar la cantidad de polen en el aire en un momento dado.

Los pólenes alergénicos varían según la vegetación y el clima. En general los pólenes de los árboles son los predominantes durante el invierno y principios de la primavera, los pólenes de las gramíneas durante la primavera y los de las malezas durante el verano y otoño. La pluviosidad en otoño e invierno incide en el mayor o menor desarrollo y germinación de las plantas. En la fase de polinización influye el clima y así en los días secos y soleados, con alta temperatura y en los días con aire el problema es mayor y desciende en los días de frío y lluvia.

En las ciudades se incrementan los riesgos de alergia a estas partículas por la contaminación ambiental (también por las emanaciones de combustible de gasoil) que pueden fijarse al polen y producir alteraciones más serias.

Al depositarse los granos de polen en las mucosas (ocular y nasofaríngea principalmente) se originan las consabidas molestias pero sin duda el problema mayor se origina cuando los granos de polen se van acumulando en los bronquios y dan lugar a procesos de asma alérgica.

Síntomas de la alergia

Sintomatología

La sintomatología asociada a la polinosis puede afectar a diferentes órganos y cuenta con unos de tipo principal y otros secundarios. Cuando afecta a la nariz, en la rinitis alérgica, produce una inflamación caracterizada por estornudos, picor nasal, congestión, secreción y obstrucción nasal. Frecuentemente se asocia además con molestias oculares que nos producen picor e hinchazón. Los otros síntomas pueden ser escozor de garganta, tos y carraspeo, oídos tapados, disminución del gusto y del olfato, voz gangosa y respiración bucal.

El peligro de respiración bucal es que el polen puede entrar con más facilidad a los bronquios y ocasionar problemas más serios de tipo asmático. De hecho un alto porcentaje de personas con rinitis alérgica desarrollará, si no efectúa un tratamiento, problemas respiratorios a lo largo de su vida por esa causa. De ahí la importancia de tomarse en serio esta enfermedad muy común e iniciar un tratamiento de la mano del profesional sanitario.

Si la inflamación afecta a los pulmones se produce tos, dificultad para respirar, sensación de opresión torácica y pitidos, el llamado asma polínico. Las personas afectadas, pueden presentar agudizaciones bruscas y recortadas sólo durante períodos muy específicos del año y permanecer con síntomas leves o sin ellos en otras épocas.

El clima puede influir en los síntomas de la polinosis. Los síntomas alérgicos a menudo son mínimos en los días de lluvia por un efecto de barrido atmosférico, así como en días nublados o sin viento, porque el polen no se desplaza en estas condiciones. El tiempo cálido, seco y con viento indica mayor distribución del polen y, en consecuencia, de mayores síntomas alérgicos.

Causas de la alergia a los pólenes

¿Cómo se produce la alergia a los pólenes?

La polinosis está causada por una reacción alérgica del sujeto frente a los pólenes que, presentes en nuestra atmósfera, penetran en el organismo a través de las mucosas expuestas al aire (ojos, nariz, y boca) y producen procesos respiratorios como la conjuntivitis, rinitis y el asma.
Fijados estos alérgenos en cualquiera (o varias) de estas mucosas, las defensas de nuestro organismo (el sistema inmunológico) comienza a reaccionar contra ellos y, actuando como un ejército, acuden al ataque ya que los considera nocivos.
Las células (glóbulos blancos) y proteínas (inmunoglobulinas, citoquinas y otras), que se encuentran en nuestro torrente sanguíneo y conforman nuestro sistema inmunitario son las encargadas de dar respuesta a ese supuesto ataque por un elemento dañino.
Algunas de las sustancias (la histamina en gran medida) que se liberan en la batalla de nuestro sistema inmunológico contra el invasor son las causantes de los síntomas que nos produce la alergia. Se produce así una reacción inflamatoria de las mucosas afectadas y comienza a originarse la sintomatología correspondiente según la zona u órganos afectados.

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Niveles ambientales de pólenes Página del Comité de Aerobiología
Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC)
GEMA Guía Española para el Manejo del Asma
Alergia a abejas y avispas (himenópteros) Página del Comité de Alergia a Himenópteros
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